Este mes de marzo el sol sacude como un mazo. Es como un soplete sobre la nieve de la Sierra de Guadarrama y no respeta los neveros que quedan en las laderas de solana.

Así se ven las vertientes más expuestas al sol:

Sierra de Guadarrama

Y así se conserva en las caras norte:

Sierra de Guadarrama

No está todo perdido, pero si más lejos.